sábado, 7 de noviembre de 2015

¿Cómo aprende el cerebro a lo largo de la vida?

Recientemente se ha encontrado que partes del cerebro, incluyendo el hipocampo, desempeñan un rol crucial en el aprendizaje y la memoria, al generar nuevas neuronas a lo largo de toda la vida (OCDE, 2009). Hasta hace algunos años se creía que las neuronas que se perdían, no se podían reponer, actualmente se conoce la neurogénesis, o nacimiento de nuevas neuronas este es un proceso que se da simultáneamente con la muerte de otras neuronas. Los sucesos mencionados se dan para alterar la estructura cerebral según se requiera a lo largo de la vida. Juntos con la neurogénesis y la muerte de neuronas, también se acontecen cambios en las conexiones de las neuronas, algunas se hacen más fuertes o débiles y otras simplemente se eliminan para crear nuevas conexiones. Todo esto sucede dependiendo del tipo de información que procese el cerebro, durante el procesamiento de la información, las conexiones más activas se fortalecen y las menos activas se debilitan gradualmente hasta que llegan a desaparecer.

Según  una publicación realizada por “Espacio para la Infancia, Fundación Bernard van Leer” en de su página web, durante los primeros 3 años de vida, el cerebro infantil está mucho más activo que el de los estudiantes universitarios. Es por esto que su cerebro necesita afecto, estímulo e interacciones significativas: lenguaje, tacto, contacto visual, exploración y juego. Cuanto más obtenga esas cosas, más fácilmente aprenderá a descifrar y a clasificar objetos, a identificar patrones de lenguaje y a hacerse comprender, así como a desarrollar relaciones basadas en la confianza. Esas son el tipo de destrezas cognitivas, sociales y emocionales que apuntalan el tránsito hacia la escuela y la vida productiva. (Yánez, 2013)

Con lo planteado se entiende que los procesos neurológicos van cambiando de acuerdo con la edad, por lo que se deben conocer dichos procesos para poder construir un mejor proceso de aprendizaje.
Saul Cypel señala que, “el desarrollo neurológico de los niños en los primeros años de su vida es un proceso constante, pues todo nuevo aprendizaje se apoya sobre lo aprendido anteriormente. Por ejemplo, un niño comienza a mantener la cabeza erecta mientras está en el regazo de su madre, entre el tercer y el quinto mes de vida. Para poder incorporarse por ellos mismos, los niños tienen que poder mantener recta su propia cabeza, y también deben mantener una postura correcta de la parte superior del tronco, una habilidad que adquirirán tan solo entre el sexto y el décimo mes de vida. En una etapa posterior, para poder andar, los niños deben haber dominado la postura y el equilibrio de la cadera a lo largo de los estadios previos de aprendizaje que les permiten mantenerse en pie solos y dar sus primeros pasos; ese aprendizaje ocurre entre los 10 y los 18 meses de edad.” Esto podrá parecer obvio, pero “tareas más complejas, como la discriminación auditiva y visual, o el desarrollo del lenguaje y de la atención, dependen también en gran medida de los pilares previos. Esta premisa es válida para todos los aspectos funcionales, no se producen omisiones en estas secuencias. Y estos avances no llegan de manera automática; se requieren tres condiciones interrelacionadas y que se refuerzan mutuamente para producir el desarrollo:

Estructura neurobiológica
Afecto

Estímulo

El sistema nervioso, especialmente el cerebro, debe haber madurado y estar listo para el aprendizaje.
Un entorno receptivo es clave para el establecimiento y la continuidad del desarrollo.
Los niños deben ser animados a aprender; por lo general, dichos estímulos los favorecen los padres, los parientes y los cuidadores.
(Cypel, 2013)

La educación y el cuidado en la niñez han atraído una enorme atención en la última década. Esto ha sido impulsado en parte por la investigación que indica la importancia de las experiencias tempranas de calidad en el desarrollo cognitivo, social y emocional a corto plazo de los niños, así como también sobre su éxito a largo plazo en la escuela y en su vida posterior. El acceso equitativo a la educación y a la atención preescolar de calidad es  reconocido como clave para establecer las bases para el aprendizaje a lo largo de toda la vida para todos los niños y para el  apoyo de las amplias necesidades educacionales y sociales de las familias. La neurociencia por si sola no es capaz de dar soluciones para los retos que se presentan en la educación de la niñez, pero conocer mejor los procesos neurológicos durante la infancia permitirá tener mejores prácticas que preparen mejor el camino para las próximas etapas.

Los niños de muy corta edad son capaces de desarrollar una comprensión sofisticada de los fenómenos que los rodean. Los niños desarrollan teorías acerca del mundo y las reflexionan a la luz de su experiencia. Entre las áreas del aprendizaje temprano se incluyen la lingüística, psicología, biología y la física; también cómo funcionan el lenguaje, la gente, los animales, las plantas y los objetos. Para ayudar a identificar las modalidades individuales del aprendizaje la educación temprana necesita tener en cuenta el cerebro distinto y la conceptualización individual de los niños.

Investigaciones recientes señalan que los niños son competentes en la utilización de números desde muy pequeños, incluso desde los primeros meses de vida pueden identificar la cantidad de objetivos a su alrededor. También operan con números.

Hay períodos de sensibilidad en ciertas áreas del aprendizaje, como la adquisición del lenguaje, pero esto no quiere decir que es imposible aprender un idioma extranjero luego de cierta edad. El aprendizaje de un segundo idioma involucra tanto la comprensión y la producción, y exige el dominio de diferentes procesos. El procesamiento gramatical y el procesamiento semántico, dependen de diferentes sistemas neuronales dentro del cerebro. El procesamiento gramatical depende más de las regiones frontales del hemisferio izquierdo, mientras que el procesamiento semántico activa las regiones laterales posteriores de ambos hemisferios. Mientras más tarde se aprende la gramática, más activo está el cerebro en el proceso del aprendizaje. En vez de procesar la información gramatical sólo con el hemisferio izquierdo, los estudiantes tardíos procesan la misma información con ambos hemisferios. Esto indica que retardar la exposición al lenguaje conduce a que el cerebro use una estrategia diferente al procesar la gramática. Adicionalmente, estudios confirmatorios han demostrado que los sujetos con esta activación bilateral del cerebro tenían significativamente mayores dificultades para emplear la gramática correctamente. Así, mientras antes se exponga al niño a la gramática de un idioma extranjero, más fácil y rápido es su dominio. Sin embargo, el aprendizaje semántico continúa a lo largo de la vida y no está limitado por el tiempo.

En el pasado muchos científicos aseguraban que el cerebro alcanzaba su desarrollo total alrededor de los 12 años. Esta creencia se fundamentaba principalmente en la idea que el cerebro aumenta escasamente de tamaño luego de la infancia. Para cuando el niño llega a la edad de seis años, el cerebro ya tiene 90-95% de su tamaño adulto. A pesar de esto, el cerebro adolescente puede ser entendido como “una obra en construcción”. Las técnicas de imagenología[1] cerebral han revelado que tanto el volumen del cerebro como la mielinización continúan aumentando a lo largo de la adolescencia, hasta el período de adulto joven (esto es, entre las edades de 20-30). (OCDE, 2009) Los estudios de imagenología cerebrales realizados en adolescentes muestran que tanto la materia  gris como la blanca experimentan extensos cambios estructurales incluso mucho tiempo después de finalizar la pubertad. Los estudios de Giedd muestran que hay una segunda ola de proliferación y poda, que tiene lugar más tarde en la infancia, y que la parte final crítica de esta segunda ola, que afecta algunas de nuestras facultades mentales más elevadas, ocurre al final de la adolescencia. Este crecimiento y disminución neuronal altera el número de sinapsis entre las neuronas. (Giedd, 2004)
Hay varias partes del cerebro que experimentan cambios durante la adolescencia, a continuación se presenta una lista de los cambios que ocurren en esta etapa.

·         Primero el estriado derecho ventral enfrenta ciertos cambios. Este regula el comportamiento motivacional de recompensa, esto puede conducir al cerebro adolescente al involucramiento en comportamientos peligrosos por una recompensa elevada.

·         En segundo lugar, el cuerpo calloso se desarrolla antes y durante la pubertad.

·         Tercero, la glándula pineal, que produce la hormona melatonina, y que es crítica en la conducción del cuerpo al sueño, alerta a las hormonas para producir melatonina mucho después durante las 24 horas del día en el período de la adolescencia, más que en los niños y adultos.

·         Cuarto, el cerebelo gobierna la postura, el movimiento y el equilibrio, y este continúa creciendo hasta la parte final de la adolescencia. El cerebelo también interviene sobre otras partes del cerebro, responsables de las acciones motoras, y está implicado en funciones cognitivas como el lenguaje.

·         Por último, la corteza prefrontal es la última parte del cerebro en ser podada. Esta es responsable de importantes funciones ejecutivas, como la cognición a nivel elevado. Esta área crece durante los años preadolescentes y luego se encoge en la medida en que las conexiones neuronales son podadas durante la adolescencia. Estudios han sugerido que la forma en la cual se desarrolla la corteza prefrontal durante la adolescencia puede tener influencia en la regulación emocional.

La adolescencia es un momento de cambios mentales profundos, que afectan la constitución emocional –la conciencia social, el carácter y las tendencias hacia el desarrollo de enfermedades mentales–. Es un período en el cual el individuo se encuentra especialmente abierto al aprendizaje y a los desarrollos sociales; también cuando puede emerger un comportamiento antisocial. La adolescencia es un período crucial en términos de desarrollo emocional, parcialmente debido al surgimiento de hormonas en el cerebro. Las hormonas sexuales juegan un papel importante en las intensas emociones adolescentes, y recientemente se ha encontrado que están activas en el centro emocional del cerebro. Estas hormonas influyen directamente sobre la  serotonina y otros neuroquímicos que regulan el temperamento y contribuyen a la conocida búsqueda de excitación propia del comportamiento de los adolescentes. De acuerdo con Laurence Temple, “las partes del cerebro responsables de cosas tales como la búsqueda de sensaciones se activan en gran medida alrededor del tiempo de la pubertad, pero las partes del ejercicio del juicio aún se encuentran en maduración a lo largo del curso de la adolescencia. Es como encender el motor de un vehículo sin un chofer experto al volante” (Wallis, 2004). Así es cómo la corteza prefrontal aún no desarrollada en los adolescentes podría jugar un rol en la mayor incidencia de comportamiento inestable durante ese período.

A continuación se presenta una tabla de resumen con la intención de poner en una perspectiva más simple cómo aprende el cerebro en las diferentes etapas de la infancia y adolescencia.











Formas de aprendizaje según la edad

Infancia
(3-10 años)
Adolescencia temprana
(10-13 años)
Adolescencia
(13-20 años)
Maduración
cerebral
Región frontal del
Hemisferio izquierdo
Estriado ventral derecho
Cerebelo
Cuerpo calloso
Glándula pineal
Corteza
prefrontal
Cerebelo
Funciones
asociadas
Lenguaje (gramática)
Recompensas
motivacionales
Postura y movimiento
Lenguaje
Sueño
Funciones
ejecutivas
Postura y
movimiento
Momento
oportuno
óptimo para el
aprendizaje
Lenguaje (gramática,
ortografía acentual)
Música
No discutido
No discutido
(OCDE, 2009)
El aprendizaje adulto ha incrementado su importancia en la última década, en la medida en que las sociedades aumentan el conocimiento base. Las elevadas tasas de desempleo entre los individuos de poca especialización y el reconocimiento del rol significativo del capital humano para el crecimiento económico y el desarrollo social conducen a la exigencia de mayores oportunidades de aprendizaje para los adultos. Sin embargo, la tasa de participación en la educación para adultos no siempre es elevada, y alrededor de la edad de cincuenta años tiende a haber una caída considerable. Un desafío hoy es hacer que el aprendizaje sea más atractivo para los adultos, al emplear métodos pedagógicos adecuados (OECD, 2005).

Al contrario de la afirmación popular de que el cerebro pierde 100 mil neuronas cada día, en realidad la relación de la edad sólo se aplica al número de “grandes” neuronas en la corteza cerebral. Estas neuronas disminuyen, pero en consecuencia aumenta el número de neuronas pequeñas, de tal manera que el número total se mantiene. Sin embargo, hay alguna declinación en los circuitos neuronales en la medida que las neuronas se empequeñecen, y esto reduce el número de sinapsis. Mientras que la disminución en la conectividad corresponde a la plasticidad reducida, no implica habilidad cognitiva reducida. La adquisición de habilidades resulta de la poda de algunas conexiones, mientras que se refuerzan otras. Es así como la gente continúa aprendiendo a lo largo de su vida.




[1] conjunto de las técnicas y de los procedimientos que permiten obtener imágenes del cuerpo humano con fines clínicos o científicos.


Daniel Wolpert: La verdadera razón del cerebro





Un video muy interesante sobre la relación entre el movimiento y el cerebro.

Introduccion a neurociencas

El aprendizaje está regulado por varios aspectos que son inherentes a la vida de los seres humanos. Pero el más relevante de todos los que se puedan mencionar quizá sea el aspecto neurológico. Esto debido que a través del estudio de los procesos neurológicos, también se pueden comprender situaciones sociales, emocionales, trastornos, necesidades físicas entre otros.

La neurociencia es un campo relativamente joven pero que a pesar de eso ha explicado varios fenómenos y sigue buscando construir un conocimiento general de las funciones y relaciones de cada parte del cerebro. Este proceso de investigación y descubrimiento complicado principalmente debido a las variables que se deben tomar en cuenta para estudiar un sistema tan complejo. Dentro de las variables que se pueden mencionar están la edad, la cultura, genero, área de estudio y por supuesto diferencias individuales.

En la actualidad la neurociencia apoya a la educación para darle herramientas que le permitan trabajar de mejor manera. Las estrategias que se pueden generar al comprender el funcionamiento del cerebro serán mucho más útiles que las que se puedan generar por medio de simple observación o ensayo y error. Por lo tanto, los docentes de todos los niveles y los centros educativos deben involucrarse no solamente para informarse, sino también para formar parte de la investigación que lleve a comprender mejor los procesos neurológicos del aprendizaje.


Al alcanzar mejores metodologías y por consiguiente mejores niveles de aprendizaje, los beneficiados no serán solamente los alumnos, también se beneficiaran las instituciones, los docentes y sobre todo la sociedad en todos sus ámbitos.